Invierno, el momento ideal para el tratamiento láser de Fotodepilación

La llegada del invierno, es el momento idóneo para que iniciemos el tratamiento láser de fotodepilación o IPL. ¿Y por qué es asi?. Realmente cualquier época del año puede ser buena para el inicio de las sesiones depilatorias. Lo cierto es que los dermatólogos recomiendan que las sesiones de depilación láser comiencen en otoño/invierno.

 

El fin del verano

Tras el verano, nos planteamos tomar nuestra primera sesión del tratamiento láser o retomar el tratamiento que hemos dejado parado en verano. Debido a la bajada de la temperatura, en esta época la piel se suele cubrir y por tanto es un momento idóneo para llevar a cabo el tratamiento. Las sesiones láser siempre requieren del rasurado previo del vello. Esto puede ser un impedimento en verano, ya que el nacimiento del vello rasurado es mucho más oscuro y fuerte.

Además el sol es mucho menos duro en esta época del año. Además en muchas ocasiones la zona a tratar estará cubierta con ropa, quedando protegida de los rayos solares.

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Antes de las sesiones

La depilación de luz pulsada IPL requiere de una serie de requisitos previos al tratamiento láser. Uno de los más importantes es que no debemos llevar a cabo la sesión hasta pasado un mes desde la última vez que la zona a tratar estuvo expuesta al sol. Es muy importante respetar este plazo, ya que si no lo hacemos el láser puede llegar a provocarnos quemaduras en la piel. Esto se debe a que el disparo del láser reconoce la zona con vello gracias a la melanina del pelo. Si la zona está bronceada, el láser puede confundir la piel con el pelo y de esa manera provocar una quemadura en la zona.

Además, cuando nos preparamos para una sesión de tratamiento debemos rasurar la zona a tratar 3 ó 4 días antes, consiguiendo que cuando llevemos a cabo el disparo el vello ya haya empezado a formarse .

 

Descanso entre sesiones depilatorias

El tratamiento de fotodepilación o depilación láser diodo podemos suspenderlo durante unos meses. Así ocurre en verano, y no por ello pierde eficacia. Sin embargo, podría ser mucho más negativo para el usuario de este método depilatorio el reducir el tiempo entre sesiones. Si el folículo piloso no ha llegado a crecer, el láser no detectará pelo en esa sesión. Este descanso entre sesiones solo afectará a la duración del tratamiento, que se alargará un poco más.

Siempre entre sesión y sesión tendremos que esperar a la completa formación del folículo piloso. Los expertos recomiendan esperar al menos 2 meses entre sesiones.

Por otro lado, demos tener cuidado con el tipo de tejido que roza nuestra piel. Algunos tejidos destiñen o sueltan una pelusa que el láser podría confundir con vello irritando la piel o provocando lesiones. También debemos evitar el uso de prendas vaqueras o ajustadas el día de la sesión y al día siguiente, ya que podría irritar zonas muy sensibles de nuestra piel. Por ejemplo la ingle es una zona muy sensible. Sin embargo cada día es más frecuente que esta zona íntima se depile con depilación brasileña o depilación completa.